Lunes, 27.05.2019 - 09:59 h
España
A la vez que exhuma los restos del Valle de los Caídos

Sánchez prepara su ofensiva final contra los Franco y plantea suprimir su ducado

El Gobierno ya trabajó antes de adelantar las elecciones en revocar los casi cuarenta títulos nobiliarios que concedió el dictador a afines. 

Sánchez prepara su ofensiva final contra los Franco y quiere suprimir su ducado. / EFE

Carmen Martínez-Bordiú es, desde el pasado 31 de mayo, duquesa de Franco. Así lo firmó (el mismo día del inicio del debate de la moción de censura que acabó con el Gobierno del PP) el anterior ministro de Justicia, Rafael Catalá, entregando a la nieta de Francisco Franco su título nobiliario. Ahora, Pedro Sánchez quiere acabar con este privilegio y con otras casi cuatro decenas de nombramientos que se concedieron durante la dictadura. Así lo refleja el PSOE en su programa, planteando poner fin a todo vestigio de ese periodo preconstitucional en su proyecto de Memoria Histórica.

"De conformidad con lo previsto en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Duque de Franco, con Grandeza de España, a favor de doña María del Carmen Martínez-Bordiú Franco, por fallecimiento de su madre, doña Carmen Franco Polo". Es la resolución que publicó el BOE el 12 de julio, ya con Pedro Sánchez en La Moncloa.

Lo que contempla el PSOE en su proyecto para el 28-A es la siguiente promesa: "Reformar la legislación sobre títulos nobiliarios con el fin de suprimir aquellos títulos que representen la exaltación de la Guerra Civil y la Dictadura". Es decir, acabar con todos los títulos concedidos, creados o rehabilitados por Franco que se encuentran en activo y con titulares vivos. Casi todos ellos son ostentados a día de hoy por hijos y nietos de los generales y personas afines al dictador.

Es la primera vez que los socialistas son tan contundentes en este aspecto en un programa electoral. Pero el Gobierno socialista venía trabajando, hasta la convocatoria anticipada de elecciones, en un proyecto para revocar todos estos títulos nobiliarios que concedió Francisco Franco. Así lo explicaba el Ministerio de Justicia en una respuesta parlamentaria al diputado de En Comú Podem Jaume Moya. El departamento que hasta ahora dirige Dolores Delgado añadía que para poder suspender los aprobados en su día por el régimen franquista habría que reformar la ley, una posibilidad que estaba estudiando la dirección general de Memoria Histórica.

Justicia recordaba que las últimas actualizaciones de la legislación nobiliaria, amparada por el artículo 62 de la Constitución, tuvieron lugar en 1988 mediante un real decreto y en el 2006 a través de la ley para garantizar la igualdad de hombres y mujeres en el orden de sucesión de estos títulos.

¿Qué títulos nobiliarios concedió Franco?

El primer ducado creado por Franco fue el de Primo de Rivera, concedido en 1948 y de manera póstuma al creador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Igualmente en este año se creó el título Duque de Calvo Sotelo, que fue otorgado a título póstumo al político José Calvo Sotelo; al igual que el de Duque de Mola al general Emilio Mola y el título de Conde Alcázar de Toledo al capitán general José Moscardó. En 1949 fue nombrado Marqués de Dávila el general Fidel Dávila; Conde de Labajos, a título póstumo, a favor de Onésimo Redondo; y Conde de Pradera, a Víctor Pradera

Otros títulos importantes del franquismo son el de Conde del Jarama, Marqués de Alborán, Marqués de Queipo de Llano, Marqués de Somosierra, Marqués de Ramón y Cajal, Marqués de San Leonardo de Yagüe, Conde de la Cierva, Duque de Carrero Blanco o Conde de Maeztu, entre otros.

Todo esto sucede a las puertas de una fecha marcada en rojo en Moncloa: el 10 de junio. Ese día se procederá a exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos para trasladarlos al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo. "Estamos ejecutando una ley de nuestro Parlamento, propia de una democracia que atiende los informes de Naciones Unidas, para que el dictador no esté en un lugar público, de exaltamiento", aseguró la vicepresidenta Carmen Calvo.