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En el informe de votaciones

Telefónica supera el 9% de rechazo accionarial a su plan de remuneraciones

No es respaldado por más de un 10%, al contar las abstenciones, la cifra más alta de los últimos años.También sufre contestación en las reelecciones.

Telefónica se queda por primera vez en los últimos cinco años por debajo del 90% de aprobación de su informe anual sobre las remuneraciones del consejo de administración. La operadora ha sacado adelante todos los puntos de la Junta General de Accionistas de este año 2020, aunque lo ha hecho con algo más del 54% de los derechos de voto presentes. Entre los puntos han tenido más contestación se encuentra también la reelección de algunos consejeros o la autorización al máximo órgano de decisión para afrontar un aumento de capital.

Lo habitual en estos casos es que los asuntos habituales salgan adelante con el 98% o 99% de los votos. En los últimos años, el consejo de administración había tenido un rechazo directo que no superó el 8% en ningún caso. Sin embargo, en esta ocasión se ha alcanzado el 9,1%, según apunta en los resultados que acaban de ser hechos públicos por la operadora tras la celebración el pasado viernes de la Junta General.  A esa cifra hay que sumar un 1,5% de abstenciones.

En el consejo, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, percibió una remuneración total de 5,3 millones de euros, prácticamente idéntica a la del año anterior. El consejero delegado, Ángel Vilá, alcanzó los 3,9 millones, también sin apenas cambios. Por su parte, los consejeros han percibido 2,6 millones por pertenecer a comisiones; 212.000 euros en dietas, y 566.000 en pagos por formar parte de otros órganos de administración de filiales de la operadora. Todos estos pagos son correspondientes al ejercicio 2019, cuando la empresa recortó sus beneficios un 65% principalmente por la dotación del plan de salidas (PSI) en su plantilla.

Este rechazo más intenso es una tendencia que se repite entre muchas de las compañías cotizadas. Los accionistas empiezan a rebelarse con mayor frecuencia e intensidad contra las remuneraciones a las cúpulas directivas. El ejemplo más reciente hay que encontrarlo en uno de los competidores de Telefónica, Euskaltel. El plan de incentivos hasta el año 2022 aprobado por el nuevo consejo, liderado por su CEO, José Miguel García, recibió un rechazo del 15,5% y unas abstenciones de casi el 24% del total de accionistas que asistieron.

El de las remuneraciones no es el único punto que ha recibido más votos negativos. En esta ocasión tocaba renovación de una parte importante del núcleo duro del consejo. Y algunas de las reelecciones por un periodo de cuatro años más no han sido bien recibidas por una parte de los accionistas. Un caso paradigmático es el de Isidre Fainé, presidente de Criteria Caixa. Algunos de los 'proxys' habían recomendado el voto en contra al entender que la entidad financiera estaba 'sobrerrepresentada' en el órgano de decisión. Finalmente más de un 5% no ha respaldado su mantenimiento, entre rechazos y abstenciones.

El otro consejero cuya reelección no ha sido especialmente respaldada es Peter Löscher. El ex consejero delegado de Siemens ha recibido el mayor rechazo, con casi un 11% de los accionistas presentes. Este austriaco de 63 años asumió el rol de miembro del consejo supervisor de la filial alemana en sustitución de la responsable financiera del grupo, Laura Abasolo. La compatibilización de ambos cargos había sido señalado por algunos 'proxys'. En el otro lado se encuentran los que reciben un respaldo mayoritario como José Javier Echenique, que se ha convertido en consejero coordinador de todos los independientes (conocido por el término anglosajón 'lead manager') en sustitución de Javier de Paz.

Hay otros dos puntos clave que, pese a lograr su aprobación, han tenido también un rechazo significativo. Se trata por un lado de la autorización al consejo para ampliar capital (y excluir el derecho de suscripción preferente de los accionistas), que ha sido rechazado por casi un 21%. Por otro se encuentra la delegación de la facultad de emitir obligaciones, bonos o pagarés, con atribución de la facultad de excluir ese derecho de suscripción preferente, que fue votada en contra por casi el 20%.

Al margen de las votaciones concretas, hay algo que se ha mantenido invariable y es la baja participación de los accionistas en la junta general. Al igual que ha sucedido en años anteriores, apenas el 54,5% del total de las acciones de Telefónica hoy emitidas estaban representadas dentro de la junta. Es una cifra muy similar a la registrada durante los años anteriores.

El presidente de la operadora defendió ante sus accionistas que lacompañía "no es inmune" a la "convulsión" de los mercados. Y a eso achacaba los problemas en bolsa, donde la cotización ha caído más de un 25% desde principios de año. "Nuestro negocio es más resistente que otros; estamos seguros de que con la ejecución de nuestro plan de acción estamos avanzando en la dirección correcta, generando valor y de que esto se reflejará en la cotización", afirmó, tras rechazar decisiones "que hubieran subido a corto plazo la acción pero hubieran puesto en cuestión el futuro de la empresa".