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Más peticiones de rescate

El dueño del Bar Tomate y Luzi Bombón se une a la oleada de rescates de Cofides

El grupo catalán de alta cocina fundado por Rosa Esteva y participado por el fondo Miura Private Equity desde 2019 llama a la puerta del Ministerio de Industria para aprovechar el fondo de 1.000 millones.

La entrada al restaurante Luzi Bombón, en apuros tras el coronavirus.
Grupo Tragaluz (https://grupotragaluz.com/)

Más rescates a la empresa privada por parte del Estado. El coronavirus pasó por encima de la mayoría de compañías expuestas a las restricciones de movilidad. La industria de la restauración, cuyo peso en España es de aproximadamente el 7% del PIB, encajó uno de los golpes más duros de la crisis sanitaria. Ahora, el Estado, a través de Cofides (Ministerio de Industria), trata de reparar los efectos que el confinamiento, primero, y las limitaciones de aforo y horarios, después, tuvieron en el sector. Una de las empresas que se ha acogido a este instrumento es Grupo Tragaluz, propietaria de afamados restaurantes de alta cocina como Luzi Bombón y Bar Tomate.

De acuerdo a las fuentes consultadas por La Información, el grupo fundado por la empresaria catalana Rosa Esteva ha solicitado a Cofides 5,5 millones de euros a través de la sociedad Skylight Partners, cabecera de sus negocios de hostelería. Con aproximadamente 900 empleados a través de sus 20 restaurantes prémium en las ciudades de Madrid, Girona y Barcelona, la compañía ha sufrido una caída de las ventas  superior al 20% durante el último año, siguiendo siempre los requisitos de Cofides necesarios para poder ser seleccionable en estas ayudas.

El Grupo Tragaluz está controlado desde hace un par de años por el fondo de capital riesgo Miura Private Equity, con sede en Cataluña y más de 40 inversiones a sus espaldas desde que se creó en 2008. El grupo fundador, no obstante, sigue siendo familia catalana, presente todavía en el día a día de la empresa. Como miembro más visible figura la empresaria Rosa Esteva, quien se ha mostrado muy beligerante con las restricciones a la hostelería durante la crisis del coronavirus, especialmente en Barcelona, donde dichas limitaciones en horarios y aforos han sido más duras por la situación epidemiológica. Allí cuenta con restaurantes como Bar Lobo, Pez Vela y Negro, situados en el casco antiguo, la zona de la playa y la avenida Diagonal, respectivamente.

A falta de conocer a ciencia cierta qué efectos tuvo la pandemia sobre sus restaurantes, la documentación consultada en el Registro Mercantil apunta que el grupo no tuvo más remedio que llevar a cabo un Expediente Temporal de Regulación de Empleo (ERTE) para el 95% de la plantilla, a fin de amortiguar el impacto del cierre de los establecimientos. "En la medida en que la actividad está regresando a los restaurantes, se está desafectando del ERTE a una parte relevante de los equipos para reincorporarlos a sus puestos de trabajo", reconocen en la memoria. De hecho, a día de hoy más de 100.000 empleados del sector (agrupados en los servicios de alojamientos, comidas y bebidas) siguen afectados por un proceso de este tipo, de acuerdo a los últimos datos del Ministerio de Seguridad Social.

Alba Star y Stin también se suman a Cofides

Están siendo semanas frenéticas en Cofides. La sociedad mercantil estatal que depende de Industria ha empezado a lanzar licitaciones entre su pool de asesores expertos, formado por bufetes de abogados y grandes consultoras, para supervisar distintas solicitudes de rescate. Ahora mismo, según las fuentes consultadas, hay hasta nueve expedientes bajo análisis, entre los que figuran empresas ligadas al turismo y también a la industria. En las próximas semanas el número seguirá aumentando, puesto que en verano el presidente de la entidad, José Luis Curbelo, aseguró haber recibido hasta 200 muestras de interés preliminares.

El rescate de Alba Star no ha entrado finalmente en la SEPI

Al margen de Grupo Tragaluz, las propuestas de ayudas son variadas. Una de ellas la formula la aerolínea de vuelos charter Alba Star. La compañía de capital italiano siguió los pasos de otras aerolíneas como Plus Ultra, Air Europa y Air Nostrum y probó suerte en junio ante la SEPI, a quien solicitó 25 millones de euros. Pero su situación le empuja a analizar un rescate desde Cofides, a donde deben dirigirse empresas pequeñas y medianas, con una facturación anual -antes de la pandemia- de entre 15 y 400 millones de euros. 

Otro rescate lo solicita el grupo Stin para su división de energía. La compañía con sede en San Sebastián de los Reyes (Madrid) solicita un rescate de 6,34 millones, entre ayudas ordinarias y préstamo participativos. Se trata de un grupo de ingeniería que se describe a sí mismo como la "primera multinacional española independiente de ingeniería, para andamios y aislamientos industriales". Gestiona más de 12.000 toneladas de material en el mundo y ha participado de proyectos de la mano de grandes firmas como Navantia o Dragados (ACS).

Antes de las compañías mencionadas fue el turno de la cadena de gimnasios Be One, como adelantó La Información. La compañía especializada en gimnasios concesionales - es la tercera de España por número de establecimientos de este tipo- fue una de las primeras firmas en llamar a la puerta de Cofides. Su solicitud evidencia cómo las actividades ligadas al deporte y al ocio han sufrido la imposición de las mascarillas en espacios cerrados y la limitación al número de asistentes.

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