Economía

Incertidumbre entre los trabajadores

La 'vuelta al cole' abre la vía a un alud de pleitos de padres que exijan teletrabajar

Un juzgado de Vigo tumba la decisión de una empresa de obligar a un empleado a trabajar de forma presencial y respalda el trabajo a distancia como alternativa prioritaria mientras dure la pandemia.

El rompecabezas de la conciliación en tiempos de pandemia está lejos de solucionarse. La vuelta al cole más incierta de la historia reciente está llevando a muchos padres a plantearse la necesidad de continuar trabajando desde sus casas a partir de septiembre ante la imposibilidad de incorporarse de manera presencial a sus puestos de trabajo por tener que hacerse cargo de sus hijos menores. Recientemente un juez de Vigo ha reconocido la prioridad del teletrabajo durante el tiempo que dure la pandemia y, aunque se trata de una sentencia aislada que no sienta jurisprudencia, los despachos de abogados se preparan ya para un alud de pleitos en los próximos meses.

El Juzgado de lo Social 6 de Vigo ha estimado la demanda de un trabajador administrativo del sector pesquero que pidió ejercer sus funciones desde su domicilio, como venía haciendo desde la declaración del estado de alarma, para poder atender a sus hijos de 9 y 11 años, contraviniendo la decisión de la empresa que le obligó a finales de mayo a reincorporarse a su puesto. La compañía argumentó que tenía que acudir de manera presencial para atender a los clientes y que se daba "discriminación" sobre otros empleados. La sala desestima sus pretensiones, alegando que "la situación en la que nos encontramos prioriza el teletrabajo sobre otras opciones como la reducción de jornada" y ordena indemnizar al empleado con 600 euros.

El juez entiende que el trabajador tiene derecho a teletrabajar mientras se mantengan las medidas del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social de la Covid-19. Además, recuerda que el empleado puede adaptar su jornada para la conciliación familiar porque sus hijos son todavía menores de 12 años, tal y como establece el artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores, y que tenía derecho a negociar esta petición con la empresa durante un periodo de 30 días. Concluye que había alternativas "prioritarias" durante la pandemia, como el trabajo a distancia, que la empresa no valoró.

Fuentes jurídicas recuerdan que en ningún caso la sentencia sienta jurisprudencia, pero vaticinan que no será la única en este sentido. Son muchas las consultas que están recibiendo los despachos de abogados en estos días acerca de cómo afrontar la reincorporación a la oficina ante la incertidumbre sobre la vuelta al cole de los niños, por parte de los trabajadores con hijos menores a cargo, y de cómo lidiar con las peticiones de teletrabajo de la plantilla, del lado de las empresas, muy preocupadas por cómo pueda afectar esta situación a la organización del trabajo y, en última instancia, a la producción y los resultados. 

La respuesta ante estas dudas nunca es única. Jorge Sarazá, socio del área laboral de Ceca Magán, recuerda que "el derecho a la adaptación de jornada ya existía en el ordenamiento jurídico español, si bien las modalidades de trabajo a distancia se han visto reforzadas por la pandemia". A su juicio, la decisión de las empresas de cara a septiembre va a depender la casuística particular de cada trabajador, de sus condiciones personales y familiares, pero también de las características específicas de las empresas y de su capacidad para funcionar a pleno rendimiento con un porcentaje de la plantilla en modo teletrabajo. Indudablemente, no funciona igual una tienda que vende productos online que un taller mecánico.

La clave, resume Sarazá, está en encontrar el equilibrio entre la conciliación de la vida laboral y familiar y la correcta organización del trabajo en la empresa. Lo que ya es una realidad es que los padres están dedicando no poco tiempo de sus vacaciones a hacer sus cábalas sobre cómo afrontar la vuelta a la oficina...y al cole. Y muchas empresas ya están recibiendo peticiones de trabajadores que solicitan bien adaptaciones de jornada, bien la posibilidad de continuar teletrabajando en la 'nueva normalidad'. Las fuentes jurídicas consultadas avisan de que parece inevitable que muchos casos acaben por resolverse por la vía judicial si no se llega a un acuerdo entre empresa y trabajador, como en el caso que dio lugar a la primera sentencia que respalda el teletrabajo mientras dure la pandemia.

Regulación inminente

En este último supuesto, serán los jueces los que decidan. La regulación sobre el teletrabajo es vaga en el ordenamiento jurídico actual, tal y como remarca Sarazá, que señala la importancia de que se regule para sistematizar obligaciones y derechos y para, en definitiva, dotar de más seguridad jurídica al mercado laboral en este aspecto. Precisamente, el Gobierno, en una iniciativa encabezada por el Ministerio de Trabajo, está preparando un nuevo marco que tiene pendiente de terminar de perfilar con los agentes sociales a la vuelta de las vacaciones. La intención del Ejecutivo es aprobar la nueva regulación en un Consejo de Ministros en septiembre, para que después se tramite en el Congreso de los Diputados como proyecto de Ley.

Los agentes sociales se fueron de vacaciones con importantes discrepancias en las negociaciones, pero el acuerdo no parece imposible. El Ministerio de Trabajo establece en su última propuesta que todos los empleados que están prestando servicios al menos un día fuera de la oficina -es decir, el 20% de la jornada- serán considerados como teletrabajadores. La CEOE sostiene que es un límite demasiado bajo y se muestra reticente a asumir los costes, mientras los sindicatos ponen el foco, precisamente, en la necesidad de que el teletrabajo se considere un derecho generalizado para toda la plantilla, no vinculado exclusivamente a la conciliación o los cuidados, ya que eso, avisan, podría convertirlo en una herramienta de discriminación laboral.

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