Economía

A instancias de CCOO

La Inspección de Trabajo examina la sede del INE ante las dudas sobre su seguridad

  • Un equipo de inspectores chequea las reformas de urgencia adoptadas tras las quejas de los trabajadores por la sucesión de incidentes en el edificio.

Recubierta por un armazón metálico de andamios y mallas, la delegación central del INE en Madrid perdió hace meses el vistoso aspecto que le daban los panales cromáticos ideados por Pepe Cruz Novillo, que convirtieron el edificio en un punto de atracción para los amantes de la arquitectura. El desprendimiento de algunos de esos panales de la fachada hace ya cerca de medio año encendió las alarmas sobre la salud estructural del edificio, en el que en los últimos meses se han sucedido una serie de incidentes que han revelado una situación semiruinosa y que han disparado la incertidumbre de los empleados sobre la seguridad de las condiciones en las que desempeñan su trabajo.

La sucesión de incidentes y, según fuentes sindicales, la falta de información de la Dirección del INE en relación a la situación real del edificio, empujaron hace un par de meses al sindicato Comisiones Obreras a denunciar el asunto ante la Inspección de Trabajo. El proceso vivió su último episodio hace unos días, cuando un equipo de inspectores se personó en Paseo de la Castellana, 183, para realizar un examen en profundidad de la condiciones de seguridad de la sede central del Instituto Nacional de Estadística al objeto de determinar si garantiza -como se asegura desde el instituto- o no -como se teme una parte de la plantilla que allí trabaja- la seguridad de los trabajadores que desempeñan sus tareas en ese edificio, según han confirmado a La Información fuentes tanto de los sindicatos como del INE.

Fuentes del INE aseguran que el organismo no ha recibido notificación alguna de la Inspección de Trabajo después del examen realizado en diciembre y que por su parte se continúa trabajando para garantizar la seguridad de todos los empleados. Días después del examen de la Inspección, no obstante, un nuevo incidente obligaba al organismo a echar el cierre a la cafetería del edificio por motivos de seguridad.

"No tenemos la certeza de que se estén tomando desde la empresa todas medidas necesarias para garantizar la seguridad de los empleados", explican desde el sindicato CCOO, que detalla que en los últimos meses ha solicitado hasta en cuatro ocasiones información sobre el estado del edificio y las medidas adoptadas para prevenir riesgos por la Dirección del INE sin haber obtenido respuesta alguna por parte de la institución. 

Desde el INE se desmiente ese 'apagón informativo'. "En lo que se refiere a la delegación central, el Comité de Seguridad y Salud -en el que hasta hace unos días no estaba representada CCOO- está siendo informado puntualmente de todas las actuaciones que se están realizando en el mismo. El INE continúa trabajando para mantener y reforzar las medidas de seguridad y a finales de diciembre se reabrió la entrada principal al edificio, previa autorización del Cuerpo de Bomberos de Madrid", aseguran desde el instituto estadístico.

Otras fuentes del INE ajenas a los canales oficiales admiten que en estos últimos meses las comunicaciones de la empresa sobre el estado del edificio han sido escasas y lacónicas, y que la discreción en relación al asunto ha llegado a tal nivel que no se encuentra apenas referencia alguna a la crisis en las actas de los Consejos de Dirección que son accesibles a los trabajadores a través de la intranet del organismo.

Sin noticias del traslado a Manoteras

La Dirección del INE solicitó el pasado mes de agosto al Gobierno la declaración de 'situación de emergencia' del edificio para poder acceder a créditos presupuestarios extra que le permitieran abordar aquellas reformas más urgentes para garantizar la seguridad a los trabajadores. Todo después de que una sucesión de desprendimientos desde la fachada obligara a los servicios de prevención de la institución a cerrar las dos entradas del edificio y a encauzar el flujo de entrada y salida de los trabajadores a través del aparcamiento subterráneo. La maniobra se tradujo en acuerdo de Consejo de Ministros que liberó 500.000 euros para abordar las obras de rehabilitación más urgentes en el edificio.

La siguiente 'noticia' que recibieron los trabajadores del INE fue por vía oral y anticipaba el traslado del personal de la delegación central a un edificio de oficinas de la Avenida de Manoteras. El relato coincidente de varias fuentes internas consultadas por La Información asegura que tras el Consejo de Dirección del pasado mes de septiembre varios subdirectores del organismo encargaron a sus colaboradores más próximos que fueran deslizando a la plantilla información sobre un inminente traslado a un edificio de oficinas en Manoteras que tendría lugar alrededor del mes de enero, es decir, ahora. El INE nunca ha confirmado este extremo, si bien sí admiten que se sigue trabajando en un futuro traslado del personal: "Se siguen abordando los trámites legales preceptivos para un posible traslado a otro edificio, pero este tema aún no está cerrado y, por tanto, no se dispone ni se ha dado una fecha tentativa acerca de ese posible traslado". Las fuentes internas consultadas hablan de junio e incluso de después del verano.

Mientras tanto, la percepción de inseguridad de los trabajadores del INE en el edificio del Paseo de la Castellana, 183, persiste, según aseguran varias fuentes sindicales, y también la presión al Consejo de Dirección del INE para que traslade más información sobre las condiciones de seguridad del edificio y la posibilidad de un traslado a otra zona.

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